La pegatina de la DGT: comprarla, ponerla y cuándo es obligatoria
La etiqueta existe en el registro aunque no la pegues. La pegatina es solo su prueba visible, y unas ciudades la piden y otras no.
¿Qué etiqueta tiene tu coche?
Etiqueta según la DGT
Etiqueta B
| Criterio aplicado | fecha de matriculación |
| ¿Fecha de transición? | no |
Calculado a mitad de año. La norma Euro de la ficha técnica (V.9) manda sobre la fecha.
La clasificación ambiental de un vehículo existe en el Registro de Vehículos de la DGT desde que se matricula, la pongas o no en el cristal. La pegatina, que la DGT llama distintivo ambiental, es la forma de mostrarla: la DGT dice que su obtención y colocación es voluntaria y que, si se coloca, va adherida en el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero, o en un lugar visible en las motos. La emisión cuesta 5 €, aunque el precio puede subir con gastos de envío según el vendedor. Se compra en oficinas de Correos, talleres de la red CETRAA y otros talleres autorizados, gestorías administrativas, el Instituto de Estudios de Automoción y estancos autorizados; las flotas, a través de Ganvam. Antes hay que comprobar con la matrícula, gratis en la sede de la DGT, que el vehículo tiene derecho. En las zonas de bajas emisiones de esta web, Pamplona / Iruña y Zaragoza exigen llevarla visible; en Bilbao, Málaga, Vitoria-Gasteiz, las cámaras leen la matrícula y no hace falta.
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Antes de comprar: la consulta por matrícula
La pegatina no da derechos que el coche no tenga: refleja la clasificación del registro. Por eso el primer paso es comprobar en la sede electrónica de la DGT, con la matrícula y sin identificarse, qué distintivo le corresponde; también se puede consultar en la app miDGT y por teléfono. Si la consulta dice que el vehículo no tiene derecho a ninguna etiqueta, ningún punto de venta puede emitírsela. Si crees que la clasificación es errónea, lo que hay que corregir es el registro, con la ficha técnica.
Dónde y cómo colocarla
En el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero, por dentro, donde no tape la visión. En las motos y ciclomotores, en cualquier sitio visible del vehículo. Es la misma ubicación en toda España y la que buscan los agentes de policía local en las ciudades que la exigen.
Las ciudades que la miran
En Zaragoza, mientras no se instalan las cámaras previstas, la vigilancia la hace la Policía Local de forma presencial, y la pegatina es la forma en que un agente sabe de un vistazo si el coche puede estar en la zona; no llevarla es una falta leve. En Pamplona el Ayuntamiento insistió en que el distintivo es obligatorio para circular por la ZBE del Casco Antiguo. En Madrid, Málaga, Bilbao, Sevilla o Vitoria-Gasteiz, en cambio, el control lo hacen cámaras conectadas al registro de la DGT y la pegatina no cambia nada.
Aunque tu ciudad no la exija, llevarla puede evitar malentendidos en controles de tráfico durante los episodios de contaminación, cuando las restricciones se aplican a menudo de forma presencial. Y es la forma más rápida de saber qué etiqueta tiene un coche de segunda mano antes de comprarlo: si no la tiene, calcula cuál le corresponde y confírmalo con la matrícula.
Coches de segunda mano y pegatinas antiguas
Al comprar un coche usado, la pegatina que lleva en el cristal no garantiza nada: pudo ponerse por error, venir de otro coche o haberse quedado desfasada tras una corrección del registro. Lo que manda es la clasificación que devuelve la consulta por matrícula. Si no coincide con la pegatina, quítala y compra la correcta, porque en las ciudades que la miran un agente se fiará de lo que ve. En las que usan cámaras, la pegatina equivocada no te protege ni te perjudica: el sistema consulta el registro.
Flotas, empresas y vehículos de renting
Para las flotas la DGT remite a la asociación Ganvam, que tramita los distintivos de muchos vehículos a la vez. En los coches de renting, la pegatina la suele colocar la compañía al entregar el vehículo; si no la lleva y circulas por Zaragoza o Pamplona, pídesela antes de entrar en la zona. Las furgonetas de reparto siguen las mismas reglas que los turismos en cuanto a la colocación.
Ten en cuenta que la pegatina no sustituye a las autorizaciones municipales. Un coche sin etiqueta inscrito en el registro de residentes de Zaragoza o de Bilbao no necesita pegatina para entrar, porque su permiso está en el sistema; uno con etiqueta B de fuera, en cambio, no gana el acceso al Distrito Centro de Madrid por llevarla, solo el derecho a ir a un aparcamiento.
Un último detalle práctico: la pegatina es de un solo uso. Si cambias el parabrisas, rompes el cristal o vendes el coche y el comprador quiere la suya, hay que comprar otra, porque al despegarla se deteriora. El número de etiqueta y el código QR identifican el vehículo, así que no sirve trasladarla a otro coche aunque tenga la misma clasificación.